Desde nuestro blog vamos a dar entrada a un seguro que muchos tenemos y del que desconocemos su mecánica, coberturas, modalidades y servicios complementarios que nos puede ofrecer.

En primer lugar, quisiéramos detenernos en el momento de la contratación.

El Mediador de seguros (incluida la Entidad Bancaria que te hace el seguro), deberá hacerte algunas preguntas sobre tu estado de salud e incluso, en algunos casos y dependiendo de la edad que tengas y de la suma asegurada que necesitas contratar, quizás sea necesario que te hagan un reconocimiento médico cuyo coste será asumido por el Asegurador.

Es muy importante que dicho cuestionario sea contestado con veracidad y no se firme ningún documento en blanco, sino que sea el propio cliente quien lo complete. Todos hemos visto como una Entidad Bancaria obliga a los clientes a contratar un seguro de Vida cuando solicitan una operación financiera y, a la hora de ocurrir el hecho generador supuestamente garantizado en la póliza, el Asegurador se lava las manos argumentando que el cliente padecía una enfermedad no declarada en el cuestionario que firmó.

Debemos ser conscientes de nuestras necesidades.

Valorar si deseamos que nuestros seres queridos tengan que afrontar un préstamo si dejamos de aportar ingresos o incluso que si deseamos que las consecuencias de nuestra pérdida no les ocasione en el futuro un quebranto económico por pérdida de poder adquisitivo.

De esta manera debemos valorar si deseamos que el seguro de vida cancele las deudas que tenemos solamente o si, además, deseamos dejar a quienes quedan una perspectiva económica diferente a la que les dejaremos sin seguro de vida.

Después debemos valorar las coberturas que deseamos contratar.

En los seguros de vida, la única cobertura obligatoria es una indemnización en caso de muerte (por cualquier causa) del asegurado. Existen en el mercado otra serie de garantías que tienen un coste y que debemos evaluar si nos interesa contratarlas y en qué medida. Así, debemos ver que coberturas adicionales nos interesan:

– invalidez permanente absoluta o total (mirar el grado de invalidez que contratamos)

– capitales adiciones en caso de muerte por accidente y/o por accidentes de circulación

– capital adicional en caso de enfermedad grave (ver qué tipos de enfermedades están garantizadas) etc.

Además es muy importante conocer que ocurriría, cuando contratamos la cobertura de cáncer (por ejemplo), con la cobertura de fallecimiento. Veámoslo con un ejemplo: contratamos un seguro de vida con la cobertura de 60,000 € en caso de muerte y de 18,000€ en caso de contraer un cáncer. Lo ideal es que si nos indemnizan por la cobertura de cáncer, sigamos teniendo la cobertura de fallecimiento en el futuro y no nos cancelen la póliza una vez indemnizados por el cáncer.

También debemos tener en cuenta qué tipo de seguro nos están ofreciendo.

Si el seguro lo hacemos para cancelar un préstamo debemos conocer qué suma asegurada tendremos en el momento del fallecimiento: si sólo tendremos asegurado el capital pendiente o bien el capital del préstamo inicial. Esto es importante, dado que, en el segundo caso, los herederos deberán solicitar no sólo la cancelación del préstamo sino el capital restante a su favor.

Además hay que comprobar qué modalidad de seguro podemos contratar, las más comunes son:

 

  •  seguro anual temporal renovable: la prima irá creciendo en base a la edad del asegurado. Conforme mayores nos hagamos, más iremos pagando por el mismo capital y coberturas. Con este seguro, al principio, pagas menos.
  • Seguro a prima nivelada: sabemos qué vamos a pagar durante un tiempo determinado, por lo que no nos llevaremos sorpresas de subidas de primas durante el periodo contratado. Con este seguro, al principio pagas más.
  • Seguro a prima única: la prima se paga al inicio y de una sola vez. La cobertura duraría el tiempo que se indique en la póliza. Si contratamos este seguro vinculado a un préstamo, debemos conocer si, en caso de cancelación anticipada del mismo, la aseguradora devuelve la prima no consumida del seguro

Una cosa que debemos conocer: los seguros de vida para la cobertura de muerte se suelen extinguir a los 65 años de edad, algunos duran hasta los 70 años. Mientras que para las coberturas de invalidez no suelen ir más allá de los 65 años.

Lo visto hasta ahora es “lo mínimo que se despacha”, como decimos por nuestra tierra, en seguros de vida. A partir de aquí debemos mirar al futuro y pedirle a nuestra Aseguradora unas serie de cuestiones adicionales:

  • Tener puntos de atención personalizada: cuando contratas un seguro de vida lo haces en base a unas necesidades en ese momento de la contratación, pero dichas necesidades pueden cambiar en el futuro. Deberías tener la opción de poder modificar tu contrato en cualquier momento (no solamente en el aniversario de la póliza) e incluso, si dispones de internet, poder hacerlo de manera clara e intuitiva. Todo ello sin volver a solicitar nuevos cuestionarios de salud, ojo con este asunto.
  • Poder pagar el seguro cómodamente, mes a mes, o como te venga mejor. Además, debes poder cancelarlo en cualquier momento, no sólo esperando al vencimiento anual; ya que pueden cambiar tus circunstancias personales y no puedes o deseas seguir haciendo frente al seguro de vida.
  • Puestos a pedir solicita servicios adicionales gratuitos: ayuda a domicilio y tele-asistencia, cancelación de tarjetas, asistencia informática, asesor deportivo, gestión de multas, etc, que puedas utilizar desde el primer día desde la contratación de la póliza y sin coste adicional por el uso y la contratación de dichos servicios.
  • Que la Aseguradora se comprometa a respetarte el precio, al menos durante un tiempo determinado, y que te informe con antelación cual sería la prima a pagar pasado dicho tiempo, para que no te lleves desagradables sorpresas en un futuro.

Por último, nos permitimos recordarte que:

  • la inmortalidad no existe
  • un accidente puede aparecer en cualquier momento
  • las desgracias son naturales; al igual que tomas medidas para que no te ocurran, puedes tomar medidas para cuando ocurran.

Esperemos que estas líneas sobre el seguro de Vida te hayan gustado y te ayuden a tomar decisiones para cuando necesites contratar este tipo de seguro o evaluar el que ya tienes contratado.

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